NVIDIA y OpenAI reducen su acuerdo de inversión en IA

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NVIDIA y OpenAI enfrían su megacuerdo de 100.000 millones de dólares

La alianza estratégica se mantiene, pero el acuerdo se reconfigura con menor escala y mayor prudencia

Contexto del acuerdo

En septiembre de 2025, NVIDIA y OpenAI anunciaron un memorando de entendimiento para una inversión conjunta de hasta 100.000 millones de dólares, destinada al despliegue de al menos 10 gigavatios de centros de datos de inteligencia artificial basados en sistemas de NVIDIA. El acuerdo implicaba que NVIDIA invertiría capital en OpenAI, mientras esta última adquiriría grandes volúmenes de GPU y plataformas de la compañía.

Este proyecto fue presentado como la mayor infraestructura de IA de la historia, impulsando las valoraciones en el sector y consolidando la percepción de una alianza estrecha entre ambas empresas en la evolución de la IA generativa.

Estancamiento y revisión del acuerdo

A comienzos de 2026, el acuerdo no ha sido firmado definitivamente y su escala se ha reducido. En diciembre de 2025, Colette Kress, directora financiera de NVIDIA, confirmó que el acuerdo seguía en fase de carta de intenciones, sin garantías sobre su concreción en los términos inicialmente anunciados.

Los informes financieros de NVIDIA indicaron que las ventas previstas de sus sistemas de IA para 2025-2026 no incluían ingresos vinculados a este megadeal, lo que evidenció que el proyecto no formaba parte del escenario base de la compañía.

En enero de 2026, se reportó que NVIDIA reevaluaba la magnitud del compromiso, suspendiendo de facto el plan original de 100.000 millones de dólares.

Reacciones de NVIDIA y OpenAI

El CEO de NVIDIA, Jensen Huang, calificó como “sinsentido” las especulaciones sobre una ruptura con OpenAI. Aseguró que NVIDIA participará en la nueva ronda de financiación de OpenAI, aunque con una inversión menor a la cifra anunciada inicialmente.

Huang explicó que el acuerdo de 2025 era un marco no vinculante, representando un límite máximo y no una promesa firme. La nueva participación podría ser la mayor inversión en la historia de NVIDIA, pero lejos del tope inicial.

Por su parte, OpenAI ha diversificado sus proveedores de infraestructura, firmando contratos con Microsoft, Oracle, Broadcom, AMD y CoreWeave, para garantizar capacidad de cómputo a gran escala.

Implicaciones para el mercado y la regulación

El replanteamiento del acuerdo reduce riesgos para ambas empresas. Para OpenAI, depender exclusivamente de NVIDIA implicaba un riesgo operativo y de gobernanza. Para NVIDIA, comprometer hasta 100.000 millones con un solo cliente generaba dudas internas sobre la concentración de riesgo, especialmente en un mercado global creciente y competitivo.

Expertos y reguladores han expresado preocupación por el impacto que un compromiso de esta magnitud tendría en la competencia del mercado de chips de IA, donde NVIDIA y OpenAI podrían consolidar una posición dominante frente a rivales como AMD.

Impacto en España y la Unión Europea

Aunque el acuerdo se negocia en Estados Unidos, sus efectos alcanzan al ecosistema digital europeo y español. Gran parte de los modelos de IA generativa en España se entrenan y ejecutan sobre hardware NVIDIA, en nubes públicas internacionales y centros de datos regionales.

Un menor compromiso exclusivo de NVIDIA con OpenAI podría facilitar el acceso a GPU para empresas y centros de investigación europeos, mejorando precios y plazos de provisión. Esto es clave para proyectos nacionales de supercomputación y hubs de datos en el marco de la estrategia europea de IA.

Además, la discusión sobre el consumo energético y de agua asociado a centros de datos de gran escala enlaza con debates sobre planificación eléctrica, estrés hídrico y ordenación territorial en España y la UE.

Sostenibilidad y futuro del modelo de negocio

El estancamiento del megadeal pone sobre la mesa la sostenibilidad del modelo de “hiperescala” en IA. Estudios recientes proyectan que el consumo eléctrico global de centros de datos podría duplicarse para 2030, superando los 1.000 TWh, impulsado por la IA.

La Unión Europea ya vincula la expansión de grandes infraestructuras digitales a objetivos de eficiencia energética y uso de renovables, lo que condicionará tanto la construcción de megacentros como los acuerdos de suministro de chips.

El carácter circular del acuerdo —donde NVIDIA invierte en OpenAI y recupera inversión mediante la venta de chips— complica la evaluación real de la demanda del mercado, aspecto clave para reguladores e inversores preocupados por la sostenibilidad del sector.

Resumen

La relación entre NVIDIA y OpenAI sigue siendo estratégica, pero la escala y el diseño del acuerdo inicial de 100.000 millones de dólares se están revisando a la baja. Este cambio refleja un enfoque más realista y prudente, con impacto significativo en el mercado global de chips, la industria de la nube y la infraestructura de IA.

Para Europa y España, esta evolución representa una oportunidad para fortalecer la autonomía tecnológica y mejorar las condiciones del mercado en un sector en rápida transformación.

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